Tengo clases de catalán en el barrio del Borne en Barcelona, muy cerca de la calle Escudellers (una zona “movida”). Dejo aparcada la bicicleta siempre en el mismo parking, por casi 4 meses. Ayer al salir de clases, me percate de que me ha habían robado la luz y el cuentakilómetros. Pero cuando revise que más me faltaba, flipe en colores.
Se llevaron: el cable, funda y codo del freno trasero. Es increíble el nivel de cutres, o el robar por molestar. ¿Sirve de algo robar cables de freno? ¿Se venden? ¿Es por joder? Acláramelo por favor.
Tuvo que ser un robo con fuerza debido a que las luces y el ciclo computador están fijados con pegamento y bridas a la bicicleta, se aprecia cables pelados y marcas en el manillar que tuvieron que arrancarlos a fuerza.

Dentro de todo lo malo, no pudieron o no tenían las herramientas adecuadas para robarme más. Debido a que llevo un buen candado en forma de U, que aseguraba la rueda delantera y el cuadro al parking.
Tampoco se pudieron llevar las ruedas y el sillín, porque llevan cierres antirrobo.
Volverán, pero no podrán quitarme las ganas de pedalear
De momento tendré que mover la bici a otro parking más cercano, por si vuelve con llaves Allen y se quiere llevar los frenos y cambios, que seria lo siguiente en facilidad de robo.

Podrán robarme la bici, pero nunca las ganas de pedalear.
Bueno compañer@s ciclistas, no se lo pongamos fácil a los ladrones. Y por favor no compréis bicis robadas, pero si apúntate al Youtube de Ciclista Rodando.
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